Otro refrán. Y no va de climatología, va de la cruda realidad. ¡¡Qué semana de perros!! Ha sido tan horrorosa, tan estresante, tan cansada, tan de todo y nada bueno que no voy a contar nada de ella, sino todo lo contrario. Nada de enfermedades, ni la celiaca, ni la A, ni otras peores. Una banalidad muy grande. Una duda existencial que debatíamos mi amiga Marimar y yo el domingo, ella con sandalias y yo antes de darme el homenaje Llongueras.
Ella dice que si tuviera que llevarse una sola cosa de sus pinturas a una isla desierta sería el eye-liner, a lo que yo contesté ¡¡no sin mi rimmel!! Que nunca se sabe quien puede ir a naufragar allí.
Y sólo vale cosmética (porque este tema de la isla desierta da para mucho ¿no os parece?). Así que ...
¿Tú que te llevas? Un, dos, tres, responda otra vez.